Si te han dicho que necesitas una «endodoncia» o un «tratamiento de conductos», es normal tener dudas. Y si además oyes la palabra «microscópica», más aún. Te lo explicamos claro.
Qué es una endodoncia
Dentro de cada diente hay un tejido con nervios y vasos (la pulpa). Cuando se infecta o inflama —por una caries profunda, una fisura o un golpe—, hay que retirarla, limpiar los conductos y sellarlos. Eso es una endodoncia, y permite conservar tu diente en lugar de extraerlo.
Qué añade el microscopio
Los conductos de un diente son finísimos y a menudo curvos. Con un microscopio dental de gran aumento, el especialista:
- Ve con detalle conductos que a simple vista pasan desapercibidos.
- Limpia con mayor precisión, dejando menos bacterias.
- Reduce el riesgo de complicaciones.
Por qué te importa
Más precisión significa mayor tasa de éxito, menos molestias y un diente que dura más. Es la diferencia entre «salir del paso» y hacerlo bien a la primera.
En Microendo trabajamos siempre con microscopio porque tu diente natural merece la máxima precisión. Consúltanos tu caso en
